Respirocitos, Plaquetocitos y Microbívoras
Imagina un depósito casi esférico fabricado en diamante que almacena oxígeno a una presión de mil atmósferas. Tiene que ir equipado, entre otras muchas cosas, de un sistema de bombeo para expulsar el oxígeno de forma controlada así como para absorber dióxido de carbono una vez que esté vacío, y almacenarlo a esa misma presión. También de propulsores y una hélice que le permita navegar, un giróscopo y algo parecido a un GPS para orientarse. Múltiples sensores químicos y de otros tipos así como un sistema electrónico que lo controle todo y unas baterías que le proporcionen la energía necesaria. Todo esto lo fabricamos con un tamaño de muy pocas milésimas de milímetro (micras) y se lo inyectamos a un paciente que está siendo intervenido quirúrgicamente y necesita sobrevivir hasta cuatro horas sin poder hacer uso del corazón o los pulmones. Esto es lo que nos explicó D. Francisco Javier del Arco y Carabias, Asesor Científico Cultural de la Fundación Vodafone España, en su ponencia "In