Huelga de deberes
Es el peor recuerdo que tenemos de cuando íbamos al colegio. Tardes y noches o fines de semana interminables con la obligación de terminar tareas después de haber estado todo el día en clase. El tiempo libre que quedaba tampoco lo podíamos dedicar a hacer otras cosas que nos gustaban más. En los años posteriores parece que la situación se ha radicalizado, y la ayuda de los padres ya es imprescindible. Deberes indiscriminados para todos en cantidades insufribles. Así que, desde aquí nos solidarizamos con esta huelga de fines de semana sin deberes.