De cocinas

Después de comprar un piso con los precios desorbitados que tienen, es posible que el equipamiento de la cocina sea uno de los gastos más altos que hay que afrontar a continuación. No hay que meterse en muchos lujos para que la factura alcance varios miles de euros.


El diseño de la cocina es algo que hacen muy bien los decoradores e interioristas. Ellos sabrán colocar los muebles y electrodomésticos de forma que el número de kilómetros que vas a andar allí dentro en los próximos años sea el menor posible. Sobre colores y acabados habrá mucho donde elegir y sobre gustos no hay nada escrito.


Estas son algunas ideas o consejos a tener en cuenta que igual se olvidan queriendo o sin querer en el momento de comprar una cocina. Un tema un poco extraño para este blog, que espero que te sea de utilidad más de lo que me ha sido a mi.





Muebles a medida. Ahora compramos la cocina a medida y se queda perfectamente bien, pero no sabremos si dentro de dos años vamos a hacer reformas o nos tendremos que mudar a otro piso y quisiéramos llevarnos los muebles. Si todo está exáctamente medido de pared a pared es muy probable que no encaje en la nueva situación y haya que hacer caras adaptaciones de carpintería. Si hay sitio procura no llegar hasta el final, sino dejar un mueble en esquina y que se vea un poco de pared vacía a continuación. Un rincón bueno para guardar objetos varios ahora, y que nos quitará posibles calentamientos de cabeza.

Enchufes. Antes de colocar los muebles de cocina es el momento justo para instalar todos los enchufes que nos vayan a hacer falta. No hay por qué conformarse con el único enchufe que hay en un rincón y queda lejos de todo. Se pueden poner canaletas de plástico en la pared ya que los muebles bajos dejan un hueco detrás. Para evitar desastres, este trabajo lo tendrá que hacer un electricista profesional porque los electrodomésticos de cocina gastan bastante electricidad. También es ahora cuando podemos poner fácilmente una toma de la antena colectiva por si en el futuro queremos ver la televisión en la cocina.

Electrodomésticos I. Para ir a comprar los muebles de cocina irás a una tienda especializada en muebles de cocina. Y por lo tanto, para comprar los electrodomésticos deberías ir a una tienda especializada en electrodomésticos.
Si el vendedor de cocinas te vende los electrodomésticos, es posible que no te ofrezca ni variedad ni buen precio. Pide un presupuesto detallado donde se vea lo que vale cada cosa. Si no te convence, busca alguno o todos los electrodomésticos en otro sitio. Sin compromiso.

Electrodomésticos II. Queda muy chulo en los anuncios tener la cocina entera con electrodomésticos de la misma marca. Pero igual un fabricante que hace buenísimas lavadoras no termina de acertar con los microondas. Informate sobre cada electrodoméstico y busca el que mejor te parezca sin pensar en como son los demás. También habrá tiempo más adelante de comprar los pequeños electrodomésticos, no tiene que ser todo ahora.

El frigorífico. Es la moda empotrar el frigorífico en los muebles de cocina y hasta ponerle una puerta del mismo tipo que las otras. Ventajas: Muy bonito. Inconvenientes: Variados.
El primero es que el consumo electrico será mucho mayor. Si tienes sitio coloca el frigorífico fuera de los muebles, en un lugar más ventilado, y de paso te ahorrarás los siguientes problemas.
Casi todos los frigoríficos tienen un tamaño estandar de ancho y profundidad, pero varía la altura. Y su vida útil tampoco es infinita. Por lo tanto, si tiene muebles en lo alto, cuando se averíe puede ser complicado encontrar otro igual de grande. Si es más bajo te quedará un hueco y si es más alto no cabrá. Especialmente si tu frigorífico actual es bajo, procura preveer esto y que el mueble superior tenga algún tipo de rejilla que se pueda quitar o esté dividido horizontalmente en dos partes y se pudiera prescindir de una en el futuro.

Electrodomésticos empotrados. No habrá muchos problemas de este tipo con lavadoras y lavavajillas, pero sí con otros electrodomésticos de tamaño más variable como el microondas. Mejor que tanto tablero a medida, un simple estante o un soporte metálico.

El extractor de humos. Los instaladores de cocinas son carpinteros y no quieren saber nada de tuberías. Para poner el fregadero habrá que llamar a un fontanero, pero para la campana extractora nos parecerá suficiente con comprar un trozo de tubo corrugado y ponerlo ahí de cualquier manera. Como recompensa pasaremos los próximos años quitando grasa de todas partes.
Habrá que prestar más atención a este electrodoméstico. Mejor gastarse un poco más en vez de comprar uno simplemente decorativo. Y la instalación del tubo tiene que ser totalmente hermética, con todas las juntas selladas y con salida a la calle, no vale solo al lavadero.

Repisas: Es muy bonito poner montones de balcones con balaustradas de madera para llenarlos de platos típicos y objetos varios. Pero el dia que se te antoje usar uno para comer te darás cuenta de que hay que meterlo en lejía para quitarle la grasa acumulada. Mejor poner algún mueble con puertas de cristal para estos menesteres.

Arriba y abajo. Los tipos más clásicos de muebles pierden un espacio precioso al quedar por arriba muy retirados del techo y por debajo muy altos y tapados con un zócalo. En lo alto sólo pondrás cuatro ollas que no usas mucho y que servirán como almacenaje de grasa. Debajo nada.
Puedes elegir algún modelo de muebles que lleguen casi hasta el techo, teniendo los de arriba tres estantes interiores en vez de dos. Y si quieres aprovechar el espacio al máximo pídele a los instaladores que no atornillen demasiado el zócalo inferior y lo podrás quitar de vez en cuando para meter allí debajo cierto tipo de cosas.

Tiradores I. Los tiradores con partes móviles como anillas o argollas pueden ser muy decorativos, pero al moverse hacen ruido. Vete preparando a oir constantemente esos ruidos en casa durante los próximos años. O elije tiradores fijos.

Tiradores II. La situación de los tiradores en las puertas también es muy importante. Si por diseño están siempre a media altura, para abrir los de abajo te tendrás que agachar, y para abrir los de arriba a lo mejor hay que estirarse demasiado. Es mucho más cómodo si están en las esquinas. Tú decides si quieres tener gimnasio gratis durante varios años.

Tiradores III. Los tiradores es lo primero que con total seguridad se romperán, desgastarán o arrancarán. Si hay que cambiarlos será dificil encontrarlos iguales para que coincidan los agujeros y las marcas en los muebles. Lo más sencillo puede ser pomos redondos con un sólo tornillo, que en el caso de estropearse los podrías comprar todos nuevos a tu gusto y cambiarlos fácilmente.

La bombona. Si tienes una cocina de butano seguramente tendrás que dejar una de las puertas de los muebles inferiores para meter la bombona. Puede ocurrir que este hueco esté tan a la medida de la bombona que cada vez que la tengas que cambiar te pilles los dedos, mejor darle cinco centímetros más aunque los pierdas en el mueble de al lado. También es un fastidio tener que levantarla del suelo, y con el paso del tiempo terminará desnivelando el mueble. Y si es complicado alcanzar la válvula, la mitad de los días se quedará abierta, con el peligro que ello supone.
Plantéale la situación al diseñador de la cocina y haz todo lo posible por tener un mueble especial para la bombona con las puertas iguales que los otros, pero que esté a ras de suelo, con las rejillas de ventilación adecuadas y sea de tamaño suficiente. O mejor, en la cocina nueva no uses bombonas de butano y nos quitamos de complicaciones.

Repuestos. No está de más pedirle a los instaladores que nos dejen algunos tiradores, tapajuntas, bisagras, topes, etc.. de más. Son artículos de ferretería que valen céntimos, pero que más adelante será difícil encontrarlos iguales si nos hicieran falta. De la misma forma podemos guardar los restos de zócalos, molduras o tableros que puedan sobrar en el montaje. Es como la costumbre de guardar varias baldosas del suelo por si alguna vez hacemos obra.

Accesorios. Si nos vamos a gastar miles de euros en la cocina, el vendedor nos convencerá para que compremos el colgador de trapos modelo MegaPlus 3000 que vale sólo 30 euros más, aunque en realidad son tres alambres atravezados. Accesorios de este tipo los hay de todas las formas, tamaños y colores en las grandes superficies por precios realmente bajos. Ya tendremos tiempo de decorar la cocina a nuestro gusto y con lo que valía el cuelga-trapos de diseño del catálogo tendremos para mucho más.

Comentarios