Los cierros

Cuando caminamos por las calles estrechas de los cascos históricos de Andalucía es frecuente tener tropezones y darnos golpes diversos con las esquinas de las típicas ventanas de rejas sobresalientes. Aquí coloquialmente las llamamos a todas cierros, sin hacer ninguna distinción.

Pero lo que realmente las define es el hecho de encerrar un espacio sobresaliente acristalado. No basta con que haya una ventana normal al fondo, tiene que haber cristales también por los lados junto a la reja sobresaliendo de la fachada para poderle considerar un cierro propiamente dicho. Esto permite a los habitantes de la casa tener muy buena vista de toda la calle desde el interior. Era el sistema de espionaje y cotilleo por excelencia hasta que se inventaron otros métodos más sofisticados como las mirillas gran angular y los video porteros automáticos.

En el siguiente artículo del blog De un olivo a otro hacen un análisis muy detallado de los cierros existentes en la cercana localidad de Arahal, describiendo todas sus características.


En esta forma, son un elemento arquitectónico muy típico del centro de Andalucía que desgraciadamente va desapareciendo. Las nuevas construcciones que pretenden tener un estilo andaluz imitan el estilo de ventanas con pedestales sobresalientes, pero no llegan al nivel de detalle y la funcionalidad que tienen los auténticos. Y las restauraciones a veces también le hacen perder encanto, los que están hechos de carpintería de aluminio pueden quedar regular.

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