Avances en mirillas digitales para pauertas
Pero los avances en la técnica electrónica pueden hacer que esta cosa tan sencilla se convierta en algo terriblemente complicado.
A alguien se le ocurrió colocar en el exterior de la puerta una pequeña cámara digital, similar a las de los móviles, y justo al otro lado una pantalla TFT en la que aparecería la imagen. El mismo resultado que con una mirilla convencional, pero todo moderno y sofisticado. Alguna ventaja tiene como no tenerse que acercar tanto para mirar, o que lo puedan ver personas bajitas que de otra forma no alcanzarían a mirar por el agujero.
A partir de ahí, todo sea añadirle artilugios. Si ya tenemos una cámara y todo es tan digital... vamos a ponerle una memoria y grabamos las fotos de los que llaman a la puerta. O pequeños vídeos, ya puestos. Y si le ponemos un reloj podremos controlar a que hora se hicieron las fotos, y tener un índice de todas las "visitas".
Curioseando por las tiendas de gadgets electrónicos, vemos que se están popularizando mucho este tipo de artilugios. Las empresas nacionales nos los venden a precio de teletienda, y abundan los mensajes intranquilizadores del tipo de que "El enemigo acecha al otro lado de nuestra puerta y es imprescindible la instalación de uno de estos sofisticados dispositivos para garantizar la seguridad de nuestro hogar y de nuestros seres queridos", pero si nos vamos al comercio internacional los precios caen a una tercera parte, y nos lo envían todo gratis sin certificar, con las instrucciones en chino mandarín, y perfectamente envuelto en plástico de burbujitas.

También surgen otras dificultades técnicas, como que se acaben las pilas. Las mirillas actuales son totalmente ecológicas, mientras que estas tan modernas están siempre en modo de espera con su reloj y sus procesos en funcionamiento. Parece que las pilas pueden durar unos tres o cuatro meses, pero seguro que se acabarán en el momento más inoportuno. Y entonces no tendrás ninguna mirilla ni moderna ni antigua. Lo único que podrás hacer en ese momento será intentar mirar por debajo de la puerta, a ver si por lo menos reconoces los zapatos del vendedor de enciclopedias. De la misma forma, todo aparato electrónico es propenso a averías, aunque sean poco probables. Y las termitas que se están comiendo la puerta no sabemos si podrán dañar los cables, pero con una mirilla óptica seguro que no pueden.
En definitiva, estas mirillas electrónicas pueden resultar un invento interesante y una herramienta de cotilleo curiosa en determinadas situaciones, pero la tecnología actualmente todavía está un poco verde y nos parecen una baratija de teletienda. Para tener algo más serio habría que entrar en el mundo de los videoporteros con tecnología domótica, pero esto ya es una instalación mucho más cara y más complicada.
Temas relacionados: Otros grifos igual de complicados
Comentarios