La vuelta al mundo con sólo mover un dedo

Hoy nos planteamos hacer un viaje para entender un poco más el lugar que ocupamos en el mundo. Como no podemos aspirar a otra cosa más real, nos tendremos que confirmar con un recorrido virtual usando los mapas de Google, en https://maps.google.es. Y esta aplicación es tan sencilla que le vamos a dar la vuelta al mundo con sólo mover un dedo, en concreto para pulsar la tecla de la flecha derecha en nuestro teclado. 
Si partimos desde nuestro pueblo, lo que haremos será recorrer un paralelo entero alrededor del mundo y atravesar territorios que están en nuestra misma latitud. Para no desviarnos de nuestra ruta, podemos de vez en cuando hacer clic con el ratón en el mapa y observar que estamos a la misma altura, en nuestro caso 36.74 grados de latitud norte. Quien salga desde otra ciudad recorrerá lugares diferentes a los que mostraremos aquí, así que cada viaje va a ser personalizado. Toda una experiencia a tu alcance. Allá vamos...




Cabo de Gata
Salimos desde Ronda andando campo a través hacia el Este. Pasaremos entre Alozaina y Casarabonela pero sin entrar. La primera población que cruzaremos será la Estación de Cártama. De Málaga Capital sólo visitaremos el distrito del Puerto de la Torre, en la zona norte de la ciudad. Ya vemos el mar pero todavía no nos bañaremos. Vamos a recorrer la Costa del Sol Oriental y la Costa Tropical granadina a todo lo largo pasando por sitios como Torre del Mar, Torrox, Nerja, Salobreña o Motril. Ya en Almería visitaremos Adra, los campos de invernaderos de El Ejido y Roquetas de Mar. Será en el Cabo de Gata-Níjar donde nos despidamos de España hasta la vuelta, nunca mejor dicho.

Túnez
¿Ahora dónde vamos? ¿A Italia?. Todavía no. Antes vamos a tener el gusto de visitar África. Llegaremos a tierra en las costas de Zeralda, en Argelia. Y en seguida visitaremos la capital de este país, Argel, con más de dos millones de habitantes. Siempre cerca de la costa pero por el interior del territorio, sólo nos meteremos en el mar en el Golfo de Bejaia, y más adelante en el Lago Fatzara. Cambiamos de país, ahora nos vamos a Túnez y también tendremos la suerte de atravesar su capital, la ciudad de Túnez. Nos despediremos de este pequeño recorrido por el norte de África en las costas de Manzil Tamim, para continuar nadando por el Mediterráneo.

Ahora sí que llegamos a italia. Visitaremos la isla volcánica de Pantelaria, a medio camino entre los dos continentes. Y lo siguiente por conocer será justo el extremo sur de Sicilia, entre Donnalucata y Pachino. Por poco no nos quedamos sin visitar Italia. Esto es lo que hay en nuestra latitud, todo lo demás está al norte. Malta queda al sur.

Isla de Milos
Lo próximo será Grecia. Primero atravesaremos una buena porción de la península del Peloponeso, empezando por las islas de Sapienza y Schiza, y luego cruzando las tres grandes puntas meridionales de este territorio, cuya costa oriental parece que está bastante despoblada. Nos metemos en el Mar Egeo y ahora disfrutaremos de un crucero por las Islas Griegas con sólo mover un dedo y gratis total. La primera isla que veremos de lejos será Antimilos, que queda al norte de nuestro camino. Donde sí bajaremos del barco será en la isla de Milos, y a continuación en la de Polyaigos. Ambas forman parte del archipiélago de las Cícladas, junto con Ios que será la próxima que visitemos. Terminamos nuestro crucero atravesando la isla de Cos, en el archipiélago del Dodecaneso, aunque todavía queda mucho por ver.

Puerta de Adriano en Antalya
Alcanzamos la costa de Turquía en lo que bien podía ser otra isla griega, pero que en esta ocasión está unida al continente. La península de Datça vendrá seguida de otras con una costa muy irregular de la que saldremos y entraremos a ratos sin cruzar grandes poblaciones hasta el Golfo de Antalya y luego Alejandreta, no confundir con Alejadría, en el extremo sur de Turquía.

Hemos tocado tierra y nos quedan ahora por delante unos siete mil kilómetros de montañas y desiertos por el interior de Asia, hasta que volvamos a ver el mar en las costas del este de China. Empecemos.

Mezquita en Mazari Sharif
Nos moveremos ahora muy cerca de la frontera sur de Turquía, unas veces dentro y otras veces fuera. Igual que ocurrió con Italia, casi todo Turquía está al norte de nuestra ruta. Pasaremos al norte de Alepo, en Siria, y luego al norte de Mosul en Irak. A continuación visitaremos el norte de Irán, pasando unos cien kilómetros al norte de su capital Teherán, y nos bañaremos en las aguas de la orilla sur del Mar Caspio. Nuestro siguiente país de Oriente Medio será Turkmenistán, del que atravesaremos una porción de su extremo sur. A continuación cruzaremos Afganistán por el norte. Andaremos por las calles de Mazari Sharif y por las de Kunduz. Su capital, Kabul, se quedará unos 250 kilómetros al sur de nuestro camino. 

De Pakistán sólo atravesaremos un pequeño fragmento de su territorio más nor-oriental. Pasaremos unos cuatrocientos kilómetros al norte del norte de la India, país que no visitaremos ni de lejos. En esa zona parece que las fronteras no están totalmente definidas, y lo que viene ahora es el norte del territorio de Cachemira, situado en la cordillera del Himalaya. El Monte Everest se quedará a unos mil kilómetros al sur de nuestro camino.

Torre de los tambores en China
Ya no hay duda de que estamos en China. Nos quedan unos cuatro mil kilómetros de travesía por todo el centro de este gran país. Los nombres se nos hacen bastante impronunciables hasta para irlos buscando en la Wikipedia, pero lo que sí se ve claramente es que conforme avanzamos hacia el este la densidad de las poblaciones va aumentando vertiginosamente. Pasamos de zonas desérticas sin apenas carriles ni pueblos a otras áreas súper pobladas en la parte oriental. Ya queda menos para llegar al mar. La capital, Pekín, se queda a unos 350 kilómetros al norte de nuestro camino, y Shangai a más de 600 al sur. Para visitar Hong Kong habría que desviarse más de 1600. Siguiendo con nuestro camino por el paralelo de Ronda, alcanzamos las costas del Mar de China en el extremo este de una península al norte de la ciudad portuaria de Qingdao.


Cerezos en Corea del Sur
Tras cruzar el Mar de China llegamos a Corea del Sur. Otro territorio con nombres casi igual de impronunciables. Atravesaremos este país por todo el centro y nos quedaremos a unos 150 kilómetros de su hermética frontera con Corea del Norte. Su capital, Seúl, también se nos quedará 85 kilómetros al norte.

Volvemos al agua y cruzamos el Mar de Japón para llegar a este país oriental. Atravesaremos su principal isla, Honshu, también por todo el centro. Pasaremos muy cerca de ciudades como Toyama, Nagano o Yaita, hasta alcanzar la costa oriental muy cerca de Takahagi. Tokio se quedó más de cien kilómetros al sur de nuestro camino, y el Monte Fuji un poco más.

El Océano Pacífico
Tras abandonar para siempre Asia, ya no hay duda de que estamos en el Océano Pacífico. Agua y más agua es lo que veremos durante la travesía de más de siete mil kilómetros que nos queda por delante. Atravesaremos el meridiano 175, con lo que nuestro viaje va ahora aproximadamente por la mitad en distancia, pero realmente todo lo interesante ya ha pasado. Sólo queda Estados Unidos. No parece que haya ninguna isla en nuestro camino. Pasaremos a 1700 kilómetros al norte de Hawai, demasiado lejos. 

Las Vegas
Después de tanto mar, por fin llegamos a América. Es el cuarto continente que visitamos en nuestra particular vuelta al mundo. Entramos en territorio estadounidense visitando la Reserva Nacional de la desembocadura del Río Salinas, en California. Estamos a más de cien kilómetros al sur de la bahía de San Francisco, y a unos trescientos al norte de Los Ángeles. Continuaremos nuestro viaje por el interior de Estados Unidos y esperamos que no nos asalte ningún cowboy solitario en el oeste. Una vez entremos en el estado de Nevada, pasaremos a 60 kilómetros al norte de Las Vegas. A continuación atravesamos los estados de Arizona y Nuevo México sin cruzar ninguna gran ciudad. Las fronteras cuadriculadas de este país nos dejarán sin visitar Texas, cuyo borde norte rozaremos sin entrar, siempre quedándonos en el lado de Oklahoma. Recorreremos el sur de Missouri y Kentucky sin atravesar tampoco ninguna gran ciudad. Washington se habrá quedado más de 200 kilómetros al norte, y para visitar Nueva York hubiera habido que desviarse 450. Siguiendo la ruta, finalizaremos nuestro periplo por Estados Unidos y por el continente americano en el estado de Virginia, muy cerca de Northfolk. En la playa de Virginia Beach nos bañaremos en el Atlántico.


Monumento en las Islas Azores
Tampoco es despreciable la distancia que nos queda por cruzar en este segundo océano. Casi 6000 kilómetros de travesía por el Atlántico norte antes de terminar nuestro viaje. En esta ocasión pasaremos muy cerca de una isla, a unos 20 kilómetros al sur de Santa María, que es la más meridional de las que forman el archipiélago de Las Azores, perteneciente a Portugal. Las Islas Madeira ya nos las dejaremos a más de 400 kilómetros al sur. Cuando entremos en aguas del Golfo de Cádiz pasaremos a unos 30 kilómetros al sur del Cabo de San Vicente, que es el extremo más sur-occidental de Portugal, país que no vamos a llegar a visitar.



Grazalema
Por fin estamos otra vez en España. Le hemos dado la vuelta al mundo y aquí seguimos sentados ante el ordenador. Tocaremos tierra en la provincia de Cádiz, concretamente en el puerto de Chipiona. Andando hacia el este por nuestra península, pasaremos al norte de Jerez y atravesaremos su aeropuerto. Arcos de la Frontera será la siguiente parada obligatoria. Lo último va a ser un recorrido de lujo pasando por la población de El Bosque, subiendo al Puerto del Boyar y visitando Grazalema. En la realidad ya tendríamos vistas a Ronda. Nos queda andar por la zona nor-este del Parque Natural Sierra de Grazalema y cruzar los ríos del Cupil y Guadiaro para llegar al valle de Los Molinos. Terminamos nuestro viaje con una puesta de sol espectacular en alguno de los miradores del Tajo de Ronda.



Fotos: Wikipedia - Wikimedia Commons

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