Un laberinto de setos bajo el Tajo de Ronda

Estamos en año de elecciones y desde este blog estamos sugiriendo a nuestros políticos algunos proyectos muy vistosos pero posiblemente irrealizables para que nos los vendan en sus programas electorales. Si hace unas semanas quisimos instalar un puente de cristal en el Tajo de Ronda, hoy nos vamos a ir un poco más abajo y vamos a plantar un jardín de laberintos de setos en el valle de Los Molinos del Tajo, para verlo bien desde lo alto.

Los laberintos tienen su origen en la mitología de la Antigua Grecia y desde entonces han venido cautivando a la humanidad, que les ha otorgado un significado de misterio y espiritualidad. Ya en el Renacimiento y en la Edad Moderna se han convertido en un lugar de entretenimiento al alcance de los reyes y la nobleza, que los han construido en los jardines de sus palacios y residencias. En muchas ciudades europeas y de otras partes del mundo hay parques con grandes extensiones de laberintos modelados a partir de setos y otros elementos de jardinería, donde el público en general puede entrar a perder la noción del tiempo.

Ronda no iba a ser menos, y por eso planteamos la construcción de un gran jardín de laberintos de setos en el valle de Los Molinos, a los pies de nuestro Tajo. Este territorio goza de una gran protección paisajística y medioambiental, pero a pesar de ello no han dejado de aparecer casas, piscinas y edificaciones ilegales. La construcción de un parque no sería especialmente agresiva ya que está formado exclusivamente por especies vegetales.


El laberinto, de grandes dimensiones, ocuparía los terrenos públicos situados en las laderas y al fondo del Tajo, así como las fincas privadas colindantes que se fueran afiliando a la idea. Eventualmente se podría ir extendiendo sin límites hasta llegar incluso a la estación del AVE de Ronda que también vamos a construir en La Indiana mañana mismo, aunque la zona más atractiva sería sin duda la más próxima al Tajo y a las murallas de La Albacara

Una prestigiosa facultad estadounidense de matemáticas con hiedras en las paredes diseñaría el recorrido del laberinto, que sería de tipo multiviario o multicursal para darle mayor dificultad. Varias puertas interiores de rejas de forja rondeña situadas en lugares estratégicos podrían ser abiertas o cerradas por los vigilantes para modificar sustancialmente la dirección de los caminos y evitar que los visitantes se aprendan el recorrido de memoria. En caso de que el dueño de alguna finca decidiera romper el alquiler y recuperar sus terrenos, el recorrido del resto del laberinto no se vería gravemente afectado.

Su trazado sería de forma totalmente irregular permitiendo salvar todas las casas y caminos existentes, que también servirían como vías de evacuación. La superficie en pendiente del terreno permitiría construir pequeños pasos elevados o subterráneos en lugares puntuales para dar continuidad al laberinto cruzando los caminos. De la misma forma se respetarían todos los árboles existentes -cosa inusual en Ronda- que quedarían integrados en los pasadizos del laberinto para dar sombra a los caminantes.


Para la construcción del laberinto se emplearían especies autóctonas de setos que alcanzarían una altura mínima de dos metros en todos los caminos y ocasionalmente tendrían otras formas como pináculos o arcos. Las paredes llevarían por dentro una alambrada de tela metálica para que los viandantes no puedan hacer trampa y atravesarlas. En su base llevarían las tuberías de riego por goteo, los cables de las cámaras de seguridad y una instalación de luces LED de colores para conseguir una iluminación espectacular por la noche.

En una segunda parte del proyecto se podría plantear el acondicionamiento de jardines más elaborados en las zonas abiertas, la sustitución de los suelos de tierra por rampas y empedrados típicos o la construcción de fuentes que echen agua, un objeto poco conocido en Ronda.

El mantenimiento y conservación del parque requeriría de un buen número de puestos de trabajo, así como la creación de la Escuela Taller de Jardinería "Eduardo Manostijeras" que se añadiría a la oferta educativa de Ronda. Diferentes empresas de herramientas agrícolas y cortasetos ya han mostrado su interés por el proyecto y alguna de ellas estaría dispuesta a abrir una fábrica en el Polígono Industrial. También hay conversaciones muy avanzadas con una productora de cine para rodar aquí la segunda parte de la película de "El Resplandor".

Sin duda alguna el principal atractivo de este parque de laberintos de setos sería su interés turístico. Al gran número de turistas que cada día visitan nuestra ciudad para ver nuestros monumentos, y a los que la visitarían para andar por el puente de cristal, se uniría un amplio grupo de aficionados a meterse en laberintos. La venta de mapas, souvenirs y merchandising dedicado al laberinto supondría para el Ayuntamiento una gran fuente de ingresos, a la que se sumaría la posible venta de entradas, que los días de niebla serían más caras.



Pero cuando no haya niebla es cuando este laberinto sería realmente único en el mundo. Al estar situado bajo el Tajo en vez de en un sitio llano, desde los diferentes miradores de Ronda se podría disfrutar de vistas únicas de todo el parque. Los catalejos o telescopios situados a tal efecto en los balcones permitirían a observar a la gente dando vueltas y perdiéndose en el laberinto. Una curiosidad única. Todo son ventajas.


Temas Relacionados:

Comentarios