Cosas que en Ronda echamos en falta

En este blog siempre estamos hablando de cosas de Ronda, quizás demasiado, destacando lo que más nos gusta de este sitio tan bonito donde nos ha tocado vivir. Pero no todo es perfecto. Hay muchas cosas que se echan de menos y que hoy vamos a tratar de concretar aquí, tras una curiosa conversación con la que hemos aclarado algunas ideas. Algunas de estas carencias no se solucionarán jamás, pero de otras sí tenemos esperanza de verlas materializadas en un futuro, aunque sea muy lejano.

Para ilustrar esta historia colocaremos en el margen izquierdo de la página algunas de las cosas que echamos en falta, y en el lado derecho algunas de las cosas con las que nos tenemos que conformar en su lugar.

Pasamos a describir a continuación nuestra opinión sobre varios de estos puntos. Más que para descubrirlos, ya que saltan a la vista, esto es para agruparlos y recordarlos.


UN PARQUE EMPRESARIAL


A falta de industrias y con la idea de que Ronda es un pueblo tranquilo, este sería el lugar ideal para instalar empresas de la sociedad de la información. Ni siquiera necesitarían las carreteras que no tenemos para trasladar mercancías con rapidez. Ronda dispone de centenares de locales comerciales cerrados en los que se podrían establecer todo tipo de oficinas, pero no son sitios atractivos para que vengan empresas de fuera a establecerse y crear empleo. Un parque empresarial dispone de los servicios y del ambiente de trabajo necesario para que este tipo de empresas prospere.

 

 PLAZA DE ABASTOS

Plaza de Abastos de Lucena
Ronda tenía una gran plaza de abastos en el sitio donde hoy se encuentra el Parador de turismo. Este lugar era el auténtico centro comercial no sólo de Ronda sino de toda la Serranía. Cuando las mercancías llegaban en burro el acceso al mercado podía ser bueno, pero una vez que se generalizó el uso de camiones la dificultad de abastecimiento se convirtió en un gran problema. La plaza se cerró y el solar quedó abandonado durante años.
Para reemplazarla, a principios de los años ochenta se construyó una nueva plaza de abastos en San Cristóbal. De dimensiones mucho más pequeñas que la anterior, sin ningún valor arquitectónico y estando en un lugar menos visible, nunca terminó de convencer al público. Un alto porcentaje de puestos siempre han estado cerrados. La llegada de los grandes supermercados en los noventa fue un gran golpe, y varios años de abandono y falta de limpieza terminaron de espantar a la poca clientela que quedaba. Recientemente se han hecho algunas mejoras, aunque no sabemos si pintar los suelos de celeste es un atractivo suficiente para llenar la plaza de clientes.
El mercado de mayoristas de frutas ha sufrido una evolución similar.

 

PARQUES

Zona verde en La Dehesa
La Alameda es un parque espectacular, pero es prácticamente el único que tenemos de cierta relevancia. Otros como el de San Rafael tienen mucha menos densidad de vegetación y también son pequeños en todo caso. No hay mucho más. En el centro, además de que apenas hay árboles por las calles, no hay sitio para hacer parques. En las nuevas urbanizaciones las zonas verdes son bastante desérticas. No se puede hacer mucho deporte dentro de los parques. La Alameda se recorre andando en dos minutos, y corriendo en cuarenta segundos. El llamado Parque Periurbano es un pinar, con interés forestal, pero no tiene apenas infraestructuras y está muy apartado e inaccesible desde el casco urbano. No hay un cinturón verde. Las rutas del colesterol son carriles de tierra a pleno sol.

 

PISCINA MUNICIPAL

Hace años Ronda contaba con un buen número de piscinas abiertas al público donde soportar los calurosos días de verano, pero la mayoría de ellas han desaparecido. También se dejó de perder de la peor forma posible la piscina municipal situada en la Avenida de Málaga. Un enredo burocrático enorme hizo que el empresario tuviera que abandonar la concesión pública y al mismo tiempo se impidió la continuación del negocio de otra forma. Se dejó el edificio del restaurante totalmente reformado y en perfecto estado, de forma que hubiera podido ser aprovechado para otros usos en cualquier época del año. Pero la desidia de las autoridades ha permitido que haya sido saqueado hasta el extremo de que no haya quedado nada y esté previsto su derribo.
Posteriormente se ha abierto otra piscina municipal en los depósitos de la antigua depuradora de Padre Jesús. Pero es de tamaño reducido y su mala ubicación la hace poco atractiva y de difícil acceso para la población de Ronda. No dispone de mantenimiento a lo largo del año, por lo que la puesta en marcha cada verano se hace a destiempo y resulta muy cara.
Muchos rondeños acuden en verano a las piscinas municipales de los pueblos de la Serranía.

 

PASOS ELEVADOS

Aquí vamos a meter tanto a las calles como al ferrocarril.
Ronda tiene en su casco urbano dos peligrósísimos pasos a nivel para cruzar la vía. aunque hay muchos proyectos para eliminarlos, hasta ahora nunca ha salido ninguno adelante. Otros que sí se han reformado en el exterior ha sido después de graves accidentes.
Sobre las calles sólo existe el paso elevado en la Carretera de Sevilla. Debido a su mal diseño que ni siquiera salva los dos sentidos de la calle también han ocurrido accidentes graves. Alguna vez nos han anunciado pasos elevados en la Avenida de Málaga, en La Planilla o en otros lugares peligrosos, pero nunca se han llegado a planificar en serio, incluso aunque los desniveles del terreno faciliten su construcción.

 

FUENTES

No se ve el agua
El agua es un recurso que no se debe de desperdiciar. Pero Ronda está rodeada de sierras y, salvo en momentos muy puntuales, el agua aquí no nos falta. Aunque tenemos agua suficiente, en Ronda apenas hay fuentes. Las pocas que funcionan son muy pequeñas, con unos chorros minúsculos en las que apenas se ve el agua ni se siente de caer. No hay parques con estanques ni grandes plazas con fuentes monumentales. Apenas hay fuentes para beber. Se echen en falta en verano para refrescar el ambiente.

 

ÁRBOLES

San Pedro de Alcántara
Además de la falta de parques, en las calles de Ronda apenas hay árboles. Debido a la estrechez de las mismas realmente no caben, pero en los sitios donde sí caben y los había se van sustituyendo por especies muy pequeñas como los naranjos salvajes que requieren muy poco mantenimiento. En las últimas décadas ha habido podas muy agresivas o talas generalizadas que han ido acabando con muchos árboles grandes dentro del casco urbano. Cualquier obra ha sido excusa para cortar los árboles de calles enteras y sustituirlos por otras especies que nunca crecerán. En las nuevas urbanizaciones no se han previsto buenos parques ni calles anchas donde plantar grandes árboles. Así se ahorra en limpieza, en iluminación y en mantenimiento.
El resultado es que las calles de Ronda en verano quedan a pleno sol y es imposible salir sin torrarse completamente. Además, diferentes enfermedades graves están acabando con las palmeras y con las chumberas, contribuyendo al objetivo último de dejar a Ronda hecha un secarral.

 

UN CAMPO DE GOLF

Campo de golf en Chiclana
Las iniciativas que ha habido en Ronda para abrir campos de golf han estado relacionadas con la construcción de grandes urbanizaciones de lujo dentro de la burbuja inmobiliaria. Estos macro proyectos urbanísticos se situaban en lugares de gran interés natural y hubieran causado graves daños al medio ambiente, además de no prever de buena manera los suministros de agua ni el saneamiento. Tras grandes escándalos judiciales y policiales, a día de hoy ninguno ha salido adelante y esperemos que no se retomen en el futuro.
Pero un campo de golf por si solo no sería perjudicial para Ronda si se hace en el lugar adecuado y garantizando su sostenibilidad. Atraería al turismo practicante de este deporte y crearía algunos puestos de trabajo. Pero es difícil reconciliar los intereses particulares con el bien común para elegir una buena ubicación y unas instalaciones saludables.

 

CALLES ANCHAS

La parte antigua de Ronda es de origen islámico y no se puede pretender que las calles sean anchas, pero en las nuevas barriadas y urbanizaciones construidas en los últimos años no se ha avanzado mucho más. Un interés desmedido por aprovechar el máximo posible de terreno para las construcciones ha hecho que las calles sean estrechas e incómodas. No hay avenidas anchas. No hay acerados amplios. En determinados sitios de mucho tránsito hay que estar constantemente pidiendo por favor que te dejen pasar. Todo estorba. Así se ahorra en mantenimiento al haber menos superficie, pero no hay visión de futuro al idear las nuevas calles.

 

BICICLETAS

El uso de bicicletas y medios de transporte alternativos es un rasgo diferenciador de las sociedades más avanzadas. Y Ronda claramente no lo es, por lo menos en este sentido. Los "carriles bici" se han convertido en algo habitual en la mayoría de pueblos y ciudades de España, pero a Ronda prácticamente no han llegado. El único tramo de importancia es el del camino de La Planilla, pero está aislado. En otras calles y avenidas del interior de Ronda no hay absolutamente ningún carril bici. El principal problema es la estrechez de las calles. En las de nueva construcción no se ha previsto que sean más anchas, ni mucho menos que tengas estas infraestructuras. Hace unos años se instaló en Ronda un servicio de bicicletas públicas como los que existen en muchas otras ciudades, pero el fracaso fue absoluto. Las dificultades burocráticas y técnicas para abonarse al sistema junto con una pésima ubicación de las paradas -que más pretendían resultar visibles en vez de ser útiles- hicieron que todo el equipamiento fuera abandonado y desmantelado al poco tiempo con cuantiosas pérdidas. Sea como sea, Ronda no es sitio para bicicletas.

 

INDUSTRIAS

La falta de carreteras y la lejanía a otras poblaciones han hecho que Ronda nunca haya tenido industrias importantes, pero hasta hace unas décadas por lo menos había lugares donde se fabricaban algunos de los bienes que consumimos nosotros mismos. La globalización, los trámites burocráticos insalvables y la falta de competitividad han hecho que en el polígono industrial de Ronda lo que más haya son almacenes. Sería poco factible abrir una nueva industria en Ronda, pero si alguien quisiera hacerlo tampoco lo tendría fácil por la falta de suelo industrial y las dificultades legales existentes.
La última, en graves problemas
Ha habido sonados proyectos de instalación de grandes industrias automovilísticas o farmacéuticas en Ronda, que a pesar de resultar bastante increíbles consiguieron ilusionar a la población... hasta que pasaron las elecciones correspondientes y quedaron en nada. Ronda se tiene que conformar con pequeñas industrias artesanales como las bodegas, que pueden resultar atractivas para el turismo, pero realmente acaparan muchas subvenciones y gastos públicos sin crear un número suficiente de puestos de trabajo de calidad como para sostener a la economía local.

 

SEMÁFOROS

Es una curiosidad sin importancia. No es que los rondeños nos despertemos cada mañana pensando "Necesito semáforos, necesito semáforos", pero llama la atención recordar que hace décadas había varios cruces regulados por semáforos y ahora no haya quedado ninguno. Los propios semáforos eran en algunos casos reciclados de otros pueblos de la costa que los iban a desechar, por lo que estaban averiados día sí día también, y no había la costumbre de entenderlos ni respetarlos.
Luego nos vendieron la instalación de sofisticados semáforos "inteligentes" en el cruce de entrada a Ronda, pero en la práctica se vio que no servían y las autoridades los desenchufaban día sí día también hasta que los apagaron del todo. Actualmente en Ronda no hay funcionando ni un solo semáforo, ni siquiera para los pasos de peatones donde hay lugares bastante peligrosos para cruzar.

 

CARRETERAS

Esto puede ser lo que más se echa de menos en Ronda y lo que nos está condenando a un subdesarrollo y un atraso difícil de superar. Aunque las infraestructuras viarias de todo el país se han mejorado notablemente, Ronda nunca tuvo una carretera nacional, y ahora ninguna autovía ha llegado hasta aquí, dejándonos literalmente fuera del mapa. Esta vertebración de buenas carreteras por toda España ha permitido que muchos servicios se puedan mover a las capitales de provincia y los diferentes ciudadanos se puedan desplazar con facilidad cuando los necesiten. Pero Ronda sigue aislada y viajar a Málaga es un suplicio.
Un poco más adelante
se acaba la autovía
La red de carreteras de la Serranía de Ronda tiene los mismos trazados que los antiguos caminos y no ha sufrido reformas importantes en mucho tiempo, si acaso la eliminación de algunas curvas peligrosas en lugares muy concretos. A pesar de que estamos en un entorno muy montañoso, en las proximidades de Ronda no hay ni un solo túnel. Todos los obstáculos se salvan mediante curvas y cuestas. Las carreteras de la Serranía son muy estrechas, no tienen arcenes y en muchos casos ni siquiera tienen la línea de separación entre ambos sentidos. Las condiciones climáticas en invierno las hacen muy peligrosas. Hay lugares donde se derrumban periódicamente año tras año. Ha habido grandes proyectos de autovías que lleguen a Ronda, pero siempre se han quedado en promesas electorales incumplidas. En este momento no hay ninguna idea concreta para hacer una buena carretera que llegue hasta Ronda.

 

UN CENTRO COMERCIAL

Se han sucedido varios carteles como este
La moda de los centros comerciales se ha ido implantando en todas las ciudades de una forma o de otra, pero aquí también nos hemos quedado atrás para eso. Llevamos más de dos décadas viendo como la empresa Eroski tiene intenciones de establecerse en Ronda, y ya se han propuesto casi una decena de ubicaciones para su centro comercial. Aunque los inicios de las obras siempre son "inminentes", nunca llegan. Todo está rodeado de grandes polémicas urbanísticas incluso con personas detenidas, además de formidables líos burocráticos que hacen insalvable la situación. La primera consecuencia de esto es que los rondeños no podemos disfrutar de estos comercios, y "nosotros también queremos". Hay que viajar, usando las terribles carreteras que tenemos, a ciudades de la costa, de Sevilla o del Campo de Gibraltar para dar rienda suelta a esta fiebre comercial.
Pero hay otra consecuencia más grave. Algunas de las firmas comerciales o franquicias típicas de los centros comerciales hacen cuentas y quieren venir a una ciudad del tamaño de Ronda. Y como aquí no hay centro comercial, el único sitio es la Calle de la Bola. Sacan su talonario y pagan muy buenos alquileres, por lo que la actividad comercial de las tiendas tradicionales del centro se ha cambiado por pelotazos inmobiliarios. Mejor cobrar un buen cheque a fin de mes, que estar todo el tiempo trabajando en la tienda. O ahora aprovechando el fin de la moratoria de alquileres antiguos, mejor que mejor para los dueños de los locales. Esto ha ocurrido en muchas ciudades, pero aquí todavía más al no haber alternativas. Además de no tener industrias ya apenas tenemos pequeño comercio.

 

 RESIDENCIAS PÚBLICAS PARA MAYORES

Residencia de Setenil (-3000 habitantes)
Ronda no tiene ninguna residencia pública para personas mayores. También se echan de menos las plazas concertadas. En Ronda hay varias residencias totalmente privadas con precios bastante altos imposibles de costear para la familia media rondeña y nuestro nivel de rentas empobrecido. La única residencia que admite a personas de bajo poder adquisitivo, y bajo ciertas condiciones a veces difíciles de asumir, es un centro religioso que parece estar con problemas económicos permanentes. El resultado es que la población de Ronda tiene que recurrir a los pueblos pequeños de alrededor que sí cuentan con este tipo de servicios.

 

 UN PUEBLO CERCANO IGUAL DE GRANDE

Teatro Romano de Acinipo
Esta es posiblemente la carencia más insalvable de todas las que padecemos en Ronda, y la que da lugar a algunas de las demás. Remontándonos a la historia podríamos lamentar la despoblación de la ciudad romana de Acinipo, que era de un tamaño similar a Ronda. Si ahora existiera como tal, ahí a unos pocos kilómetros, posiblemente las cosas fueran muy diferentes. Eso nunca lo sabremos.
El resto de pueblos cercanos que rodean a Ronda son todos de un tamaño muy inferior. Precisamente Arriate es el más cercano y a la vez el más grande de todos, pero su población apenas es una octava parte de la nuestra. Y ya se puede apreciar un beneficio mutuo. Si fuera de tamaño similar se podrían demandar con más fuerza mejores infraestructuras así como compartir equipamientos, comercios o servicios. Si no los hay en un sitio lo habría en el otro. Pero para llegar a ciudades del mismo tamaño que la nuestra hay que ir a la costa, a más de cuarenta kilómetros por las carreteras tercermundistas que tenemos. Es una relación distante. Ellos pueden vivir sin nosotros, y nosotros nos tenemos que conformar con lo que hay.

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