Cuando los CD ROM eran cuadrados y de otras formas extrañas

Hoy nos hemos estado acordando de una epidemia de averías en las unidades de disco de cierta sala de informática y que hasta mucho tiempo después no se descubrió el motivo.

 

A principios de siglo estábamos en la era de los CDs y DVDs, que como todo el mundo sabe son redondos. Normalmente tienen 12 centímetros de diámetro, aunque también los hay de 8 centímetros que encajan en ese círculo central que tienen las bandejas de algunas unidades de disco.

 

Pero a alguien se le ocurrió de hacer CDs y DVDs cuadrados o rectangulares del tamaño de una tarjeta de visita. Normalmente impresos por un lado con la información visible de la propia tarjeta y grabados con presentaciones, catálogos, currículum o cualquier cosa normalmente de tipo comercial.

Hasta ahí todo bien. Un disco con menor capacidad porque tiene menor
superficie grabable, pero puede valer para muchas cosas. Lo colocas centrado en el círculo correspondiente de la unidad y normalmente debería de funcionar.





Pero siempre vamos un paso más allá y si ya los hay rectangulares, ahora los queríamos de cualquier forma. La única limitación es que los extremos más puntiagudos o exteriores debían de encajar en el círculo del CD normal, y las pistas de grabación situadas en el centro alrededor del agujero tenían que conservar su forma circular.




Funcionar funcionarían. En teoría. Pero sabemos las altas velocidades a las que giran estos discos cuando están montados. Y si en vez de la forma redonda perfecta tenemos un sinfín de bordes irregulares, cualquier roce se puede convertir en una catástrofe. Tampoco parece que se tenía mucho en cuenta el centro de gravedad y el equilibrio al girar, por lo que las vibraciones estaban aseguradas. Y meterlos en esas unidades que no tienen bandeja sino que los arrastran para dentro ya era toda una temeridad.

Estos discos tenían un claro atractivo promocional y se entregaban "de regalo" con ciertos productos o junto con las típicas revistas de informática de la época. Aunque no fueron demasiado habituales estaban al alcance de cualquier niño, deseando de meterlo en el primer ordenador que encontrara y hacer el estropicio. Se ve que la moda pasó pronto. Apenas han sobrevivido las tarjetas que son un poco menos peligrosas. De estos discos extraños los encontramos en formato CD-ROM, más antiguos, pero para la época de los DVD ya parece que estaban prácticamente extinguidos.

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Recordando la editoriales de informática


Comentarios

MOL ha dicho que…
Siempre me han dado yuyu esos CDs con formas extrañas.

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