Descifrando los nombres y los números en Ubuntu y Linux


Acabamos de entrar de lleno en el mundo de Linux y nos podemos perder un poco con tanta palabreja extraña y tanta numeración críptica. Para ir aclarando un poco las ideas he hecho esta descripción con la que intentar poder empezar a llamar a cada cosa por su nombre y a no confundir demasiados términos.

Una de las características que más nos llaman la atención de Linux es que es Software Libre. Esto quiere decir básicamente que el programa puede ser modificado y distribuido sin pedir permiso ni responsabilidades a nadie. Linus Torvalds es quien inventó este sistema operativo usando herramientas del proyecto GNU y conceptos de otro sistema llamado Unix, que se usa principalmente en grandes servidores. Su organización se encarga del desarrollo del núcleo de Linux. Esta es la parte principal del sistema operativo que controla las tareas de más bajo nivel que realiza el ordenador. A estos programas básicos también se les conoce con el nombre de Kernel de Linux. El logotipo o símbolo de Linux es un pingüino que se llama Tux.

Para que el ordenador funcione con normalidad y comodidad, además de usar el núcleo o kérnel de Linux, hay que rodearlo de un gran número de programas que realizan otras actividades de más alto nivel. Por ejemplo controladores para los periféricos, un intérprete de comandos como el bash, los diferentes comandos en si mismos, gestores de paquetes, compiladores, etc. así como los propios programas de aplicación para poder hacer las tareas que tengamos que hacer con el ordenador.

Hace muchos años el Linux se usaba principalmente en modo texto, escribiendo instrucciones unas debajo de otras en una pantalla negra a la que llama Consola o Terminal. Ahora ya nos hemos modernizado y para poder manejar el ordenador de forma más cómoda y atractiva se puede usar algún entorno gráfico con ventanas, botones, iconos, etc. para manejarlos con el ratón. Dos entornos gráficos de los más populares son GNOME y KDE. Hay muchos más... y cada uno lleva integradas una serie de aplicaciones para ofrecer una funcionalidad más o menos completa.


Como vamos viendo, nuestro sistema operativo Linux está formado por un gran número de programas independientes que están integrados o “encajados” como si se tratara de las piezas de un puzzle. Elegir cuales de ellos usar entre las diferentes alternativas posibles y configurarlos para que funcionen correctamente y se entiendan entre ellos es un trabajo complicado de ingeniería informática. Esta actividad la hacen diferentes organizaciones como grupos de usuarios expertos, universidades o empresas de software, y como resultado tenemos lo que se conoce como Distribuciones de Linux. Para acortar, algunos también las llaman Distros. Una distribución es un sistema operativo Linux completo listo para funcionar con los diferentes programas configurados y preparado para ser descargado de internet e instalado, normalmente usando discos CD-ROM o DVD. Muchos de estos discos también pueden hacer funcionar Linux en los ordenadores directamente en memoria, sin ser instalado en el disco duro. Entonces se les conoce como Live-CD.


Las distribuciones de Linux normalmente no se crean desde cero, sino que unas están basadas en otras y usan componentes ya existentes. Así se consigue ir clasificando y seleccionando lo mejor de cada una, así como irlas adaptando a las necesidades que se pretendan cubrir. Dos de las distribuciones más ampliamente reconocidas son Red Hat y Debian. Cada una tiene sus programas específicos y sus particularidades de funcionamiento. Otras distribuciones muy conocidas, que pueden estar basadas en algunas de las dos anteriores o no, son Slackware, Fedora, Suse, Mandriva, Arch, Gentoo, Mint, Manjaro, etc... Android también es una distribución de Linux optimizada para dispositivos móviles. Guadalinex es otra distribución desarrollada por la Junta de Andalucía y basada en Ubuntu. Hay infinidad de ellas y cada una tiene detrás a una comunidad de usuarios y desarrolladores que toma las decisiones sobre su mantenimiento y evolución de acuerdo a los objetivos o finalidades que pretendan cubrir.

Ubuntu es una distribución de Linux. No es ni mejor ni peor que las otras, pero en este momento goza de una gran popularidad, cosa que puede ir cambiando a lo largo del tiempo. Al igual que muchas otras, no está hecha desde cero, sino que está basada en la distribución Debian. Esto es importante de saber porque tendrá programas y características en común con otras que también lo estén. Su desarrollo lo realiza Canonical, que es una empresa de software fundada por Mark Shuttleworth, de origen sudafricano. Esta organización nos ofrece Ubuntu de forma gratuita, y obtiene beneficios a partir de donaciones voluntarias y ciertos servicios informáticos.

Hay versiones de Ubuntu especiales para servidores, para computación en la nube, para dispositivos móviles, etc. y también para ordenadores personales, ya sean de sobremesa o portátiles. La versión principal de Ubuntu Desktop lleva todos los componentes de cualquier sistema Linux, y como gestor de ventanas usa el escritorio GNOME. Más concretamente la empresa Canónical ha modificado este entorno de ventanas dándole un estilo propio y añadiéndole algunas características como menús compartidos y un lanzador de aplicaciones o barra de tareas que se sitúa por defecto en el margen izquierdo de la pantalla. A este Gnome modificado le han llamado Unity. También han añadido otras aplicaciones propias como el Centro de Software Ubuntu, etc. Todos los programas y componentes que hay dentro de Ubuntu son Software Libre.

Hemos dicho que el entorno de escritorio es la parte más visible del sistema operativo, pero sólo es una de las muchas piezas que lo forman. De hecho los usuarios más avanzados pueden pasar fácilmente de uno a otro, o incluso tener varios instalados a la vez. Aprovechando esto, Canónical desarrolla al mismo tiempo otras distribuciones paralelas de Ubuntu que sólo se diferencian en el escritorio que traen configurado. En vez de usar Unity, Kubuntu trae el escritorio KDE, Lubuntu trae el LXDE, Xubuntu trae el XFCE, etc. El resto de aplicaciones que hay por debajo suelen ser casi las mismas, y el desarrollo y mantenimiento de estas variantes también va por parejo al Ubuntu principal.

Todos los proyectos de software van evolucionando y las nuevas ediciones que van saliendo se diferencian por un número de versión. La forma en que esta numeración se va sucediendo la decide cada desarrollador. En unos casos son números correlativos, en otros son fechas, fracciones, etc. Para el caso de Ubuntu, los números de versión se corresponden con el año y el mes en que se publican las diferentes actualizaciones. Por ejemplo la última que tenemos en el momento de escribir esto es la 14.04 que se corresponde a abril de 2014. Como Ubuntu suele terminar nuevas versiones en abril y octubre, la próxima será la la 14.10.

Además de con los números, Canónical describe a las versiones de Ubuntu con un nombre formado por un adjetivo y un animal, en inglés. Tienen una lista de bichos raros por orden alfabético y van eligiendo y asignando el que corresponda. La versión actual se llama Trusty Tahr. Los tahr son tan extaños que no vienen ni en la Wikipedia. El nombre de la próxima versión, que ya está elegido, será Utopic Unicorn. La inmediatamente anterior, de octubre del año pasado, se llamó Saucy Salamander. Para determinadas instrucciones técnicas sólo hacen mención del adjetivo, por ejemplo Saucy, Trusty, etc.

Canónical saca una versión de Ubuntu cada seis meses, y le da un periodo de soporte técnico de actualizaciones automáticas de sólo nueve meses. Después se olvidan de esta y se centran en desarrollar otra más moderna. Como las actualizaciones tan frecuentes del sistema operativo completo pueden suponer un problema para los usuarios inexpertos y para las grandes organizaciones, cada dos años sacan una versión especial con un periodo de soporte técnico de cinco años. A estas versiones especiales las llaman LTS, por sus siglas Long Term Support en inglés. La versión que ha salido ahora en abril sí tiene soporte técnico extendido hasta 2019, y por lo tanto su nombre completo es Ubuntu 14.04 LTS Trusty Tahr. La anterior LTS fue Ubuntu 12.04 LTS Precise Pangolín, que todavía disfruta de soporte técnico hasta 2017. En 2016, si nada cambia, deberá de aparecer otra versión LTS que se llamará Ubuntu 16.04 y llevará un adjetivo y un bicho raro que empiecen por X. Estas versiones LTS están pensadas para ser muy estables y no presentar grandes problemas de mantenimiento a lo largo de cinco años. Las otras versiones intermedias pueden incluir programas y funciones más novedosas pero son más difíciles de mantener y requieren una atención y unos conocimientos más altos por parte de los usuarios.
Además de todo esto, hay arquitecturas de ordenadores de 32 bits y 64 bits. Ubuntu y cada variante de como Kubuntu, Lubuntu, etc, así como cada versión Saucy, Trusty, etc. se ofrece en estas dos arquitecturas y en otras como Mac. Dependiendo del tipo de ordenador que tengamos, tendremos que elegir la que nos venga bien.

Dentro de nuestro entorno de escritorio encontraremos o podremos instalar una serie de programas para completar su funcionalidad. En el entorno Gnome muchos programas tienen nombres que empiezan por la letra G como Gnumeric, Gnotes, Gmines, etc. En KDE usan la letra K para todo y hay programas como Konsole, Ktorrent o Konqueror. Antes de que nos entren fatigas intentando pronunciar todo esto hay que saber que ni la G ni la K se pronuncian si no van seguidas de una vocal. Otros programas que nos pueden resultar más o menos familiares también se pueden usar, como el navegador Firefox, el reproductor multimedia VLC, el cliente de correo Thunderbird, Libre Office, el Gimp, Blender, Stellarium, Krita, InkScape y un largo etcétera. La variedad de aplicaciones disponibles para Linux es inmensa y cada una lleva sus nombres y sus números.

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