El cruce de los semáforos (I)

En estos primeros meses del año 2011 nos encontramos en Ronda con las obras de ampliación de una de las principales entradas a la ciudad. La que comunica la zona de la Avenida de Málaga con la carretera de circunvalación y las salidas hacia El Burgo y Arriate, Campillos o Málaga. Es un lugar de paso obligado y de sobra conocido por todos, que al contrario que otras cosas en Ronda sí ha evolucionado mucho en los últimos años.

Hemos tenido la ocasión de recordar, más bien de que nos recuerden, como era esta entrada a Ronda antes de la construcción de la actual Rotonda "de los semáforos" y de como ha ido cambiando con el paso del tiempo.



Fue la construcción de la Carretera de Circunvalación de Ronda, a finales de los años 1980, la que provocó la primera gran remodelación de este acceso norte a la ciudad. Donde antes había un sencillo cruce para ir hacia campillos y un paso a nivel, se construyó la gran rotonda que hemos conocido hasta ahora, con dos pasos subterráneos bajo la vía y las entradas a las carreteras de circunvalación en dirección a Sevilla y a la Costa del Sol. Esto supuso un importante rebaje en el terreno. Si antes se encontraba la carretera prácticamente a la misma altura de la vía, desde entonces se encuentra a muchos metros por debajo.


La segunda remodelación, de menor importancia, afectó esta vez solo al tramo de la Avenida de Málaga más próximo al cruce. Con motivo de las obras de urbanización de la zona conocida como UE-19, la cota de este tramo de carretera se volvió a rebajar, para que quedara a la altura de las calles laterales. Además se duplicó el número de carriles y se cambió la estructura de la Avenida, en este caso con bastante poco acierto para aprovechar al máximo el terreno edificable.


Ahora nos enfrentamos a otra gran reforma en el cruce de los semáforos. El motivo esta vez es reorganizar el tráfico para evitar accidentes y embotellamientos. Pasamos a describir como era el paisaje urbano de esta zona antes de que cambie más su fisonomía y se nos empiecen a olvidar muchos detalles.



Partimos de la zona de la Avenida de Málaga, Barriada de San Rafael, Colegio Cervantes, que prácticamente no ha cambiado en los últimos 30-35 años. Afortunadamente, porque esto nos permite disfrutar de grandes árboles y una avenida que es digna de estar en la entrada a una gran ciudad.



Empezamos por el lado derecho de la carretera. Vamos a llegar desde ahí hasta el Hospital de la Serranía. Después, en una próxima entrada del blog, volveremos para hablar del lado izquierdo, siempre en dirección de salida de Ronda.

Una vez pasados los edificios de cinco plantas del Barrio de San Rafael, nos encontramos con la Casa de la Juventud. Edificio de forma singular que está anexo a las instalaciones de la Piscina Municipal. Hasta 2009 esta piscina contaba con grandes zonas de césped rodeadas por la misma muralla blanca del antiguo Campo de Fútbol. Con motivo del presunto inicio de las obras del Centro Comercial Eroski, estas zonas verdes se vieron reducidas, quedando en la actualidad abandonadas y sin uso, aunque el aspecto exterior sigue siendo el mismo.

Lo que sí ha cambiado un poco ha sido la esquina de esta parcela. Antes servía para bajar y entrar a la "Calle de la Feria" y al ya derribado Colegio Infantil de Cervantes por una amplia calle del estilo de las que ya no quedan. Una vez urbanizada la barriada UE19, la actual calle Díaz machuca forma ángulo recto con la Avenida de Málaga, y ahí ha quedado un espacio que ha ido evolucionando a lo largo del tiempo, desde un terreguero sin uso hasta un jardín con una mínima ornamentación de trozos de tierra triangulares y de hierbas verdes un poco descuidada. Durante un tiempo se situó ahí un pedestal con una antigua apisonadora, que ya venía de rebote de otro sitio, después un gran panel de azulejos con el escudo de ronda, muy inaugurado y fotografiado, que conservó durante su breve estancia unas pegatinas numeradas para que se supiera donde iba cada parte, como si fuera un puzle, y finalmente este espacio acoge un cartel de Próxima Construcción del Centro Comercial Eroski, en modo de espera.

Una vez cruzada esta calle Díaz Machuca, pasamos junto a la zona denominada UE19. Para no alargar esto todavía más, vamos a comentar cómo era lo que había junto a la carretera y como ha cambiado. Dejaremos el interior para otro posible artículo, para no complicarnos hoy demasiado con temas sin solución.

Justo en la esquina todavía falta un bloque de pisos por construir, les pilló la crisis. Pues aproximadamente ahí había una amplia esquina redonda con varios árboles grandes, y una escalera muy empinada junto a la fachada de un gran edificio que acogía diferentes instalaciones. Recordemos que la cota de la Avenida de Málaga era mucho más alta entonces que el terreno lateral. Este edificio tenía en su planta sótano, a ras de suelo por detrás, unos almacenes de Calzados La Bomba, que durante algún tiempo estuvieron abiertos al público a modo de primitivo outlet. En la esquina hubo, entre otras cosas, una discoteca y un bar marisquería con grandes escaparates verdes.
En la planta alta del edificio, a nivel de la carretera, estaba la Venta Ventura, con una terraza rodeada de árboles, alguna vivienda particular, y el concesionario Opel Arundauto de Francisco Chamorro, que antes lo había sido de Citroen. Para entrar a los talleres había una puerta blanca de grandes dimensiones y dos grandes ventanales para la exposición de vehículos nuevos.
El local tenía altura suficiente como para tener oficinas en una entreplanta y para el correcto funcionamiento de los elevadores y las maquinas del taller. había ventanas que miraban a la parte de detrás. Todavía había sitio para un pequeño aparcamiento delante en la calle.

A continuación nos encontrábamos con unos almacenes a los que se accedía por detrás. Desde la avenida de Málaga apenas se veían los tejados.
No mucho tiempo antes del derribo de toda esta zona, construyeron un local comercial a la altura de la avenida, para la venta de materiales de construcción, azulejos, etc. Esta empresa se ha trasladado justo enfrente.

Seguidamente nos encontrábamos un espacio sin uso. Era habitual que ahí se instalaran los circos que venían a Ronda. Estaba a la altura de la calle del ferial, por lo tanto si se podía acceder desde la carretera, era bajando por un barranco de mala manera. Lo más importante de este sitio era la fila de cipreses que había junto a la carretera. Estaban un poco descuidados pero daban bastante sombra. Ahora los hemos cambiado por enladrillados bloques de pisos que también dan sombra.

Lo siguiente era un espacio ocupado por la pista de prácticas de la Autoescuela Harillo. Hace muchos años para sacar el permiso de conducir había que superar una prueba práctica en pista, y cada autoescuela tenía la suya. Prácticamente en cada salida de Ronda había alguna. Este era un llano rectangular asfaltado con diversas marcas viales y obstáculos pintados en el suelo. Lo más grande era una rampa en el centro con quitamiedos de piedra. Alrededor de la pista había unos soportales de uralita donde habitualmente había aparcado un autobús extraño sin ventanas. Recordamos que este lugar ya llevaba años sin uso. El acceso a esta pista era desde la calle posterior a través de un pasaje estrecho con una cancela. Allí había también un transformador.

En este mismo lugar, pero orientado hacia detrás estaban una o varias casetas de la feria. Eran edificios antiguos, pero habían sido hechos con más idea que los del siguiente recinto ferial. No parecían para nada granjas de gallinas. Tenían sus puertas y ventanas, y en el interior algún patio o zona con arcos. Cuando no había ferias se usaban para otras cosas como reuniones o la celebración de convites de bodas. En los últimos tiempos se usaron como discoteca de verano.

La última edificación era la Cooperativa Almazara de Ronda. La avenida tenía una ligera pendiente hacia abajo, y al llegar a aquel sitio, aproximadamente donde ahora está el Edificio Puerta de Ronda, ya se podía acceder a nivel. La parcela estaba rodeada por una verja verde y en el interior estaba el edificio de la almazara y el lugar en donde los camiones descargaban las aceitunas. En la construcción de la rotonda ya estorbó una pequeña esquina, y finalmente con motivo de la construcción del Edificio de Usos Múltiples (Bomberos, policías, juzgados), ya expropiaron la finca entera y esta industria se trasladó a su actual ubicación en el Olivar de las Monjas. En la sección de historia de su web se puede ver alguna foto.

Lo siguiente era una explanada totalmente urbanizada, con anchas aceras, que daba acceso a la propia calle de la feria y al Polideportivo Cubierto, que es el primero que hubo en Ronda. Esta es la zona que más ha cambiado. Justo aquí se construyó el Puente Lepero. Su nombre hace referencia a que lo plantaron en medio de un prado verde sin que nadie entendiera para qué servía. Cuando todos pensaban que era para trasladarlo a otro sitio con una grúa, las excavadoras comenzaron a ahondar por debajo y a construir la actual circunvalación camino de San Pedro. Originalmente estaba pintado con los bordes amarillos y las barandas eran de color madera. Ahora está sin uso desde la polémica instalación en 2007 de la Pasarela de la Libertad, puente metálico de más anchura situado justo a continuación.

Volviendo a la explanada original, antes de la construcción de los puentes y la rotonda, entendamos que hasta ahí llegaba el "llano de la feria", desde el otro extremo situado en el campo de fútbol. Tenía mayores dimensiones que el recinto ferial posterior y era un lugar muy agradable para pasear. Al fondo se encontraba el polideportivo, la calle lateral igual que está ahora, y la entrada de Asprodisis con su característica cancela amarilla. Solo ha cambiado que han puesto una caseta de transformadores que originalmente no estaba.

Sobre el Supersol, hay que comentar que se construyó poco después de que finalizaran las obras de la rotonda. Para más detalle véase el artículo Supermercados de Ronda en Inforserranía. En los terrenos que ocupa no había nada, y por allí solo pasaba un carril que iba a la parte trasera de la Clínica y al nacimiento de La Toma. Tampoco existía Materiales de Construcción La Toma, y ni mucho menos el Actual recinto Ferial. Allí había sólo campo.

Llegados a la esquina de Asprodisis, rodeada por su pared de piedra y verja amarilla, nos encontrábamos exactamente la misma acera que se conserva en la actualidad y nos lleva hasta la entrada del Hospital. La única gran diferencia es que la carretera estaba a esa altura, no había el talud de bloques ni la baranda metálica. Aquí podemos apreciar en cuanto se descendió la cota de la carretera para bajar a la rotonda.

Este camino hasta el hospital no ha cambiado. Ha sido iluminado hace pocos años. Antes se podía ver a través de la verja amarilla la pista de karts de la Colonia Infantil Las Delicias. Ahora la vegetación ha crecido y es más difícil, pero sigue estando ahí. Esta entrada del Hospital sigue conservando su forma original, solo que antes se llamaba Clínica Medico Quirúrgica Sagrada Familia, y tenía carteles de la Caja de Ahorros de Ronda, que fue quien facilitó su construcción.

Llegado a este punto, podíamos segur hasta Málaga. Hasta entrado el siglo XXI la Carretera de El Burgo era el mejor camino, o el menos malo, para llegar a la capital de nuestra provincia, después de dos horas de curvas, mareos y fatigas.

En una próxima entrada de este blog volveremos al punto de partida en San Rafael y seguiremos recordando como era el otro lado del camino.

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